Me pillas sin nada
solo llevo versos sueltos
No quiero cubrirme de pétalos de rosa
ni seducir a esa dama
que unos llaman fama y otros gloria
No es cuestión de vanidad
más bien llámalo generosidad
o si quieres mejor necesidad
No quiero que me juzgues
ni a mi, ni a mis motivos
Tan solo siento y comparto
lo que escribo
Te matriculaste en mi
y yo me matriculé en ti
Yo me licencié en tu Anatomía
y tu fuiste erasmus por mi Geografía
Entre nosotros hubo Química
no solo fue atracción Física
Matemáticas no aprobamos ninguno
tu mitad y mi mitad nunca sumaron uno
Ahora ya somos Historia
Y aunque a veces me falle la Oratoria
de todo saco una Lectura
De nada nos sirvió tanta cultura
al final nos quedó ‘Amor’
como asignatura
Nunca supe
dónde empezaba el
y terminaba ella
Solo se que toda luz tuvo una estrella
Que en toda quietud hay desvelo
Y en todo amor hay miedo
Nunca supe
dónde empezaba el mar
y terminaba el cielo.
Nunca escribiste mi nombre en tu cuaderno
ni sobre líneas delgadas
posaste palabras que hablaran de mi
No dormí en tu diario
no hubo polvo de tiza en tus manos
Ni corazones, ni flechas
Aunque existía, nunca me viste
Yo sabía de tú falda, tú jersey, de tus medias
y del lugar que ocupaban cada una de tus pecas.
Me enseñaste que amar
no es lo mismo que quererte
como espacio tiempo no es igual
a infinito y para siempre
Tres colores tiene mi bandera
Ocre de albero y Candela
Negro donde colgar las estrellas
Blanco de una pared encalada
de estampas y bellas postales
de harina de otros costales
de hocico con doble de azúcar
pincel, delantal y calcetín de lunares.
Bastó solo un par de minutos
lo que se tarda en pagar
la cuenta en un bar
Para pasear con mis ojos
por tu playa de arena blanca
por tu gran desconocida
la olvidada siempre en tu espejo
Nadie asistió a su función gratuita
ni siquiera tú
Ni contempló al trasluz erizarse tu bello
ni siquiera tú
Yo negaré ser el autor de estas palabras
mientras tú jamás sabrás
de mi mirada furtiva
al corazón de tu espalda
Tus ojos posados
en cuentos de hadas
princesas y cisnes
Yo deje de ser rana
cuando dejaste de leer
para mirar y sonreírme
El viento me dijo
que perdiste tus hojas
que tenías miedo
que te sentías sola
que ya no respetan tus espinas
que no asustan al miedo
al dolor
o a los recuerdos.